Sociable

sábado, 22 de noviembre de 2008

Cómo ahorrar en la tarifa eléctrica sin apagar la luz


Todo al final pasa por el mismo sitio: la factura de la luz. Ya sea de forma particular como empresarial, uno de los "dolores" mensuales que nos toca pagar a todos es la cuenta del gasto eléctrico.

Una buena forma de ahorrar es aplicar el sentido común. Contratando la potencia y la tarifa que más se ajusten a tus necesidades se puede hacer mucho, además de estudiar detenidamente la tarifa nocturna; con calefacción eléctrica, tal vez resulte rentable. Hay que aprovechar y utilizar la luz artificial sólo cuando sea necesario y no hay dejar la luz encendida cuando se abandone la habitación.

Cambiar las bombillas convencionales por otras halógenas de bajo voltaje o por lámparas fluorescentes compactas también es una buena idea. Se obtiene el mismo nivel de iluminación, duran ocho veces más y ahorran hasta un 80% de energía. "En el reemplazo de lámparas, cuando se reduce el nivel de iluminación, aumenta la vida de la lámpara. Símplemente al reducir el nivel de iluminación un 10%, tenemos el doble del uso de la vida de la lámpara. En vez de durar 1.000 horas, durará 2.000." Así lo asegura Javier Segovia, Director Comercial de la empresa de iluminación de interiores Lutron. "El ojo humano no detecta la diferencia entre un 90% y un 100% de iluminación, y lo que tienes es un ahorro en electricidad del 10%. Símplemente, partiendo de ahí, tengo el mismo uso con un ahorro del 10% de electricidad", indica Segovia.

En la cocina, ocurre lo mismo. Tenemos que comprobar el consumo de los electrodomésticos en su etiqueta energética. Los niveles A y B son los más eficientes. Si utilizamos cacerolas y sartenes de diámetro mayor que la zona de cocción y tapamos las cazuelas para no desaprovechar calor se ahorra casi un 20% de energía. Usando vitrocerámica podemos aprovechar el calor residual apagando el fuego unos minutos antes.

Las empresas son también una gran fuente de ahorro energético. "En las oficinas, hay varias maneras de reducir la tarifa. Reduciendo el nivel de iluminación al 80%, que hace que tengas el nivel de iluminación adecuado. No tenemos menos luz, tenemos la adecuada y reducidos la tarifa de electricidad. Las lámparas duran más. Y cualquier lámpara emite calor. Cuando bajamos el nivel de luz, la lámpara está menos caliente, genera menos calor. Ahorras en aire acondicionado" asegura Javier Segovia. La temperatura, por tanto, también es un factor clave en el ahorro. Aislando puertas y ventanas y colocando un sistema de apertura y cierre de persianas, podemos ahorrar hasta un 30% de calefacción.

(FUENTE: www.intereconomia.com)

No hay comentarios:

Seguidores