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lunes, 31 de agosto de 2009

Los estúpidos y el catálogo de Ikea

Me vais a permitir que encarne en el «catálogo de Ikea» todo lo que vienen a ser los folletos publicitarios, triple envoltorio de plástico para las magdalenas, doble precinto de las botellas de agua, flyers, y un largo etcétera de productos de un solo uso con utilidad nula. He escogido al catálogo como cabeza de turco porque es un tocho de papel satinado, a todo color, que yo no he pedido que me envíen y que anuncia un producto en el que el lector sólo estará interesado cuando se mude o reforme su casa, es decir, una o dos veces en la vida.

Por el párrafo anterior ya podéis intuir de qué va el tema. Parece que una magdalena va a estar contaminada de ébola a menos que lleve un plástico individual, otro plástico para el pack de 3 “para llevar” y otro plástico para la bolsa, sumado a un tercer plástico que es la bolsa de la compra. De todos ellos, irónicamente, el único reutilizable es la bolsa de la compra, que la mayoría de la sociedad usamos para tirar la basura. ¿Los otros? Simplemente, forman parte de esa basura. Digo que es irónico porque las administraciones están poniéndose serias para restringir las bolsas del súper, cuando lo que deberían hacer es parar la vorágine de productos de un sólo uso o, sorpresa, de cero usos.

Como no quiero que me malinterpretéis, os voy a comentar que soy un convencido y un activista del reciclaje. En casa tengo varios cubos: orgánica, papel, vidrio, envases, aceite, pilas, electrónica y finalmente la “basura” propiamente dicha, que no entra en ninguna otra categoría. YO RECICLO. Es por eso que me enfurece que me traten como un idiota, que quieran prohibir la única bolsa útil —seamos sinceros, a veces estás en la calle y te ves obligado a entrar en el súper sin haberlo previsto— mientras a mi alrededor se amontonan una serie de residuos y nadie hace nada para evitarlo.

Soy uno de esos estúpidos a los que educaron de pequeños en la economía sostenible, tanto en casa como en el colegio, y se lo creyó. Por poner algunos ejemplos; me hace duelo tirar comida y por eso compro lo justo para que no se me pudra en la nevera, aunque me implique echar a correr muchos días porque tengo la nevera vacía. Me invade un sentimiento de culpa cuando en la impresora del trabajo imprimo un documento a una sola cara en vez de a doble cara, aunque luego reaprovecho el papel para hacer garabatos. Cierro el grifo cuando me lavo los dientes, ¡leches! si hasta hay veces en que no tiro de la cadena después de mear, si sé que voy a volver dentro de un rato. Tengo difusores en todos los grifos, doble botón en la cisterna del wc, bombillas de bajo consumo, apago los monitores cuando voy a comer para que no gasten luz en stand-by. En resumidas cuentas, intento despilfarrar lo mínimo; y uso la palabra «despilfarro» porque, seamos sinceros, no me voy a lavar mejor los dientes porque esté el grifo chorreando.

Como os iba diciendo, soy un poco tonto y creo en eso de que «todos los gestos cuentan». Por eso me indigno cuando, en plena sequía, todos los céspedes y piscinas de la zona alta de Barcelona estaban relucientes. Cuando llego a casa y me encuentro el buzón lleno de publicidad imprimida a todo color, en papel satinado, mientras imprimo los artículos en arial 8 para ahorrar papel y tinta. Cuando me compro una botella de agua y tiene «doble precinto de seguridad» —más el tapón en sí.

Ya que aparece el tema del agua, quiero aclarar una cosa. En Vilanova i la Geltrú el agua del grifo es imbebible, y por eso todos compramos garrafas. No sabéis qué lujo es poder beber agua del grifo, pero nosotros, simplemente no podemos. El agua es blanca. Pero, ¿sabéis qué?, ese agua es potable, y la pagamos como tal. Voy a ser más específico; pagamos el recibo del agua con un suplemento porque es potable. ¿De qué sirve que sea químicamente potable, si es humanamente imbebible? No sirve ni para regar las plantas. Pero claro, de cara a la galería, cuando realicen los informes del ayuntamiento, se jactarán de que «el agua de Vilanova i la Geltrú es potable» y se colgarán la medallita.

He de reconocer que me considero una persona moderada, dentro de mi estupidez. Por ejemplo, considero que está bien dejar encendidos los focos de la Sagrada Família por la noche, aunque gasten luz. Es bonito, y es un consumo asumible. También me parece bien, por contra de lo que opina mucha gente, que jueguen al fútbol de noche, con el consiguiente gasto de luz. ¿Habéis intentado jugar a fútbol en junio a las tres de la tarde, como hacen en el norte de Europa? El sol abrasa, ciega a los porteros aunque lleven gorra y la gente no iría al campo sólo por no pasar calor. De nuevo, es un gasto asumible, en mi opinión. Debe de hacerse lo posible por ahorrar en este gasto, pero no es necesario cortar el 100% de los gastos superfluos.

¿Quién pone la barrera de lo que es superfluo? Hombre, nadie me negará que un bote de mantequilla no necesita tres precintos de seguridad. Que no es necesario que un edificio de oficinas esté iluminado por la noche. Que pongan el aire acondicionado a 16º «porque está regulado en la central» y tengamos que abrir las ventanas para que entre aire caliente, sin posibilidad de cambiar el termostato.

Cuando estuve en la Expo de Zaragoza vi unos gráficos que no he conseguido localizar para este artículo. Se trata del consumo de agua para la producción de algunos objetos o servicios. Me escandalicé al ver el agua y energía que se invierte —digámoslo así— en cultivar una lechuga, producir un cartón de leche, fabricar un ordenador. Son ejemplos básicos, y siento no tener cifras, pero lo de la lechuga era de escándalo. Algo así como 100 litros de agua. Lamentable, vamos.

Es decir, ¿yo he de aguantar la peste a orín en el wc de mi casa por no gastar 3 litros de agua, pero un agricultor no está obligado a usar técnicas de riego eficiente? ¿El ayuntamiento puede tener tuberías que pierden miles de litros de agua al día, pero me multan si tengo una gotera que da a la calle? ¿He de poner doble cristal para ahorrar en calefacción mientras el ayuntamiento tiene las puertas abiertas y el aire acondicionado puesto?

Agua, electricidad y recursos básicos como la madera son recursos relativamente escasos. No hay que llegar al extremo de intoxicarse por beber agua del grifo con tal de ahorrar, pero los estamentos públicos deben espabilar y legislar al respecto, sin demagogia ni perroflautismo, por favor. Dejar de imprimir el BOE y distribuir un PDF es inteligente. Prohibir las bolsas del súper, ignorando los envoltorios de los productos es hipócrita. Fomentar el ahorro energético y el consumo responsable es inteligente. Subir el precio de la electricidad es hipócrita. Mejorar el transporte público es inteligente. Obligarnos a circular a 40 km/h en autopista es hipócrita. Usar papel reciclado en las Administraciones es inteligente. Permitir que Ikea nos mande un catálogo con publicidad que cuesta 1/10 de árbol y 50 litros de agua es hipócrita. Legislar los hábitos de consumo del ciudadano y la Administración es inteligente. No legislar los de las empresas es hipócrita.

Esta doble moral, de cara a la galería, ecologismo de pandereta y ninguneo del ciudadano es lo que más me preocupa. Sería fácil decir que «paso de reciclar», pero no, yo asumo mi responsabilidad, y no voy a dejar de hacerlo. Pero, por favor, no me tomen el pelo. Un respeto a los estúpidos como yo.

Autor: Carlos Fenollosa

Fuente.: http://blog.damelavoz.es/los-estupidos-y-el-catalogo-de-ikea


domingo, 23 de agosto de 2009

"Geocaching", divertirse con el GPS

Este entretenimiento recurre a los localizadores para encontrar pequeños objetos escondidos por todo el mundo

Varias personas con un GPS en la mano que buscan algo con curiosidad. Casi con toda probabilidad, son practicantes del "geocaching", un entretenimiento que se ha popularizado entre miles de propietarios de este aparato localizador. ¿Pero cuáles son sus claves?


A la caza del "cache"


- Imagen: Francois Schnell -

El reto del "geocaching" consiste en encontrar diversos objetos, denominados "geocaches" o "caches", que otros jugadores han escondido. No suelen ser valiosos. Con frecuencia, son recipientes herméticos de cualquier tipo, con una libreta y un bolígrafo o lapicero en su interior. Estos elementos sirven para apuntar el nombre de la persona que los ha encontrado. Pero también esconden un "tesoro": pequeños objetos, como libros o discos de música e, incluso, llaveros y monedas especiales denominadas "geocoins". Ésta es la práctica habitual, pero también es posible que el "cache" sea diminuto, como pequeños frascos, y la dificultad para encontrarlo aumente.

El elemento más estimulante radica en que la búsqueda no se restringe a un recinto determinado ni a una ciudad concreta. El campo de juego ocupa toda la Tierra. Los "caches" se esconden en cualquier rincón. Más de 850.000 están distribuidos por todo el mundo, a la espera de que un jugador los encuentre, según la base de datos de Geocaching.com, el sitio web oficial del juego y el más importante de los dedicados al mismo.

El GPS es de gran utilidad para localizar el "cache". Evita que sea una labor tan ardua como buscar una aguja en un pajar. Los participantes que esconden el objeto publican las coordenadas para encontrarlo en Geocaching.com y en otros sitios web. De esta manera, se acota en gran medida el campo de búsqueda y el juego gana atractivo, aunque se mantiene la dificultad. Una vez que se llega a las coordenadas, puede estar en cualquier parte: debajo de un banco, sobre un árbol o en el recoveco de una estatua.

¿Qué se hace cuando se encuentra?

Cada participante puede buscar los "caches" que estén más cerca de su domicilio o entretenerse si alguno está colocado cerca de su lugar de vacaciones. Una vez que se encuentra, se anota en la citada libreta y se publica en Internet el descubrimiento. Ahora bien, casi siempre se vuelve a esconder en el mismo sitio para que otros participantes puedan hallarlo. Gran parte de los jugadores utilizan el formato de archivo GPX, basado en XML, para consultar los datos de la ubicación. Esto permite formar listas de "caches" para que los buscadores puedan agruparlos y rastrear varios en una misma zona.

Numerosos sitios se dedican a este entretenimiento. En Estados Unidos, además de la gran referencia de Geocaching.com, que centraliza el juego en todo el mundo, se pueden encontrar otros importantes como Navicache.com o Terracaching.com. Los tres sitios explican cómo se juega y ofrecen listas de lugares donde se han escondido los "caches" en la multitud de países que ya los albergan. En España también hay sitios con similares características, como Geobuscadores.com, promovido por Geobuscadores Españoles Asociados, o Geocaching Hispano.

Otros sitios se dedican a contabilizar quiénes son las personas o grupos que más "caches" han encontrado, como Cacherstats.com. En España el líder, en el momento de redactar este artículo, era el Catalunya Team con 3.493 encontrados y 10 escondidos por ellos mismos.

¿Cómo nació el juego?

La primera vez (documentada, al menos) que se escondió un "cache" fue en mayo de 2000 en Oregon, Estados Unidos. Fue una forma de probar la recién estrenada exactitud en la medición de los satélites GPS para uso ciudadano, puesto que, con anterioridad, el Gobierno de este país restringió su capacidad con el pretexto de garantizar la seguridad. La persona que escondió el objeto publicó sus coordenadas en Usenet -la red de grupos de noticias- y sólo tardaron tres días en encontrarlo.

A pesar de que el "geocaching" es un entretenimiento reciente, ya ha cambiado de nombre una vez. En un principio se denominó GPS "Stash Hunting", pero propusieron su modificación porque la palabra "stash", que significa "escondite" pero también "alijo", podía tener connotaciones negativas. Hoy en día, el nombre "geocaching" es una marca registrada y propiedad de Groundspeak, una empresa que se dedica a vender abalorios con números de serie para facilitar el rastreo de su posición geográfica, que hacen las veces de tesoros.

A pesar de que el "geocaching" emplea tecnología, su esencia retorna a juegos tradicionales como el escondite o la caza del tesoro y tiene un precedente evidente en el juego anglosajón denominado "letterboxing". Su funcionamiento es similar, aunque no emplea el GPS para encontrar los escondites, que albergan en su interior un cuaderno y un sello. El participante utiliza éste en alguna hoja, como prueba de que ha estado allí, y emplea además su sello particular para que otras personas puedan hacer lo mismo.

Derivados del "geocaching"

A pesar de que el objetivo principal del "geocaching" consiste en encontrar los objetos y acumular "caches", la imaginación de los participantes ha permitido crear numerosas variantes lúdicas. Una de ellas consiste en situar varias pistas, cada una con información sobre la posición de la siguiente. Las coordenadas del GPS guían al participante hasta encontrar el verdadero "cache", lo que alarga bastante el proceso de rastreo, o situarlo en zonas inaccesibles y apartadas de la ciudad.

También se han construido escondites que exigen del jugador un trabajo detectivesco. Para llegar a la siguiente pista y dar con el "tesoro", hay que resolver diversos acertijos o enigmas. El jugador se convierte en una especie de Sherlock Holmes con GPS.

Otra modalidad son los "caches" móviles. El funcionamiento es similar al estático, pero la persona que lo encuentra se convierte en el creador de un nuevo escondrijo: lo mueve a otro punto y comunica las nuevas coordenadas. Los escondites siempre se renuevan y se convierten en únicos, con un único descubridor.

Hitchhikers

Junto a esta posibilidad que modifica el emplazamiento del escondite, se produce otro fenómeno, más habitual: cambiar de lugar sólo los tesoros. En este caso, si se retira el objeto que se encuentra, se debe dejar a cambio otro de igual valor o superior en la caja. Las monedas especiales, denominadas "geocoins", y los "travel bugs", que se suelen usar como tesoros, cuentan con un número de serie para rastrear su nueva ubicación a partir de los datos escritos por la última persona que los ha encontrado.

Estos tesoros han servido para que los participantes se entretengan mientras los mueven a otros "caches" y compiten por descubrir cuál se aleja más del lugar original. Incluso se pueden depositar en una ciudad cercana. Esta práctica se denomina en inglés con la palabra "hitchhikers".

Los caches virtuales


Un "cache" virtual consiste en un objeto distinto al que caracteriza a este juego. Puede ser de cualquier tipo. Para probar que se ha encontrado, se debe enviar por correo electrónico una foto de la persona en el lugar en cuestión. La Sociedad Geológica de América promueve un "cache" virtual con fines educacionales, denominado "Earthcache". Los alumnos deben responder a preguntas sobre geología para hallarlos, a la vez que aprenden sobre la historia del terreno donde se asienta.

Encontrar webcams y obtener una prueba de que se ha estado en ese lugar, mediante una captura de la imagen de la persona, es otra variante virtual del geocaching. Lo mismo que buscar un objeto en un determinado punto y tomarse una foto antes que nadie con las coordenadas que marque el GPS.

Para promocionar este juego, se organizan fiestas y reuniones donde se buscan "caches", como una forma de iniciar a otras personas en los entresijos de esta modalidad.

¿Qué ocurre si se rompe uno de los escondites?

Al practicarse en espacios públicos y abiertos, se corre el riesgo de que otras personas que no están implicadas en el juego rompan o muevan el "cache", de manera accidental o voluntaria. Este hecho altera el juego y, en algunos casos, lo impide. Pero los propios participantes han ideado una solución. Cuando alguien se percata de esta situación, lo notifica al creador del escondite para que arregle el estropicio y recupere el estado original o, por el contrario, para que lo desactive como escondite válido en los diferentes listados.


  • Autor: Por BENYI ARREGOCÉS CARRERÉ
  • Fuente.: www.consumer.es

Project Natal, adiós al mando de los videojuegos

Microsoft prepara un revolucionario periférico para Xbox 360 que prescindirá de los controladores tradicionales

El éxito de la Nintendo Wii proviene en gran parte de su novedoso sistema de juego. Apostó por trasladar el movimiento real del jugador al personaje de la pantalla. Si se toma el mando como una raqueta se puede practicar tenis. Lo mismo si se coge como un palo de golf o como un bolo. Los rivales de Nintendo, con máquinas de mayor potencia gráfica, se han percatado de este hecho. Project Natal, un periférico de Microsoft para su Xbox 360 promete el siguiente paso: ni siquiera el mando será preciso para jugar, todo se controlará a través del movimiento del cuerpo humano.


- Imagen: Microsoft -

Los videojuegos caseros siempre se han unido al mando, por cable o inalámbrico. A través de este dispositivo, cada usuario le indica a la máquina el movimiento que quiere hacer. Según el botón que se pulse, se salta, se dispara, se cambia de dirección... Estas opciones siguen vigentes en las consolas de última generación: la Xbox 360, la PlayStation 3, la Nintendo DS o la PlayStation Portable. La única que se diferencia es la Nintendo Wii.

Gracias a su particular mando a distancia inalámbrico, que incluye dispositivos que reaccionan al movimiento y se llaman acelerómetros, esta consola ha logrado un manejo más intuitivo y ha roto brechas generacionales. Los adultos mayores, que jamás practicaron con estos entretenimientos en su adolescencia, se han acercado al mundo de los videojuegos por primera vez para competir contra hijos, sobrinos o nietos.


El sistema de la Wii se basa en un campo de infrarrojos de cinco metros de profundidad, que se proyecta desde la parte superior del televisor, y un acelerómetro que se localiza en el interior del mando. Éste, además, dispone de un sensor que permite a la consola captar si se encuentra dentro de su campo, para situar la posición y los movimientos que se hagan con el mismo. Esto facilita que los personajes reproduzcan al unísono los movimientos que efectúan los usuarios y ha abierto nuevas posibilidades en el campo de los videojuegos.

Project Natal supone un paso más en esa misma dirección. Pero la principal diferencia se encuentra en que, por primera vez, se prescinde del mando a distancia. Logra que la voz y el cuerpo de una persona controlen al personaje del videojuego. Todavía se encuentra en una fase de desarrollo incipiente (en una reciente entrevista, Shane Kim, vicepresidente de Microsoft y responsable de estrategia para entretenimiento interactivo de la compañía, declaró que el proyecto no llegará antes de 2010 al mercado), aunque se mostró al público en la feria especializada en videojuegos E3, celebrada en California (Estados Unidos) el pasado mes de junio.


¿Cómo funciona?

El sistema es complejo y utiliza un programa específico de reconocimiento facial, voz y movimientos. Éste combina la información recibida con otra conseguida a través de tres sistemas diferentes: una cámara, unos sensores infrarrojos y otros de luz. Estos tres últimos elementos elaboran una imagen tridimensional de la estancia donde juega el usuario, lo que sirve al sistema para conocer la situación exacta de las personas y las variaciones de sus movimientos. Todo ello se complementa con un micrófono.

El resultado mostrado por Microsoft en la citada feria es espectacular. Los personajes se mueven como el usuario, pero no sólo los brazos, como sucede con la Wii, sino todo el cuerpo. Además, su sistema de reconocimiento facial ahorra el proceso de elegir un personaje propio de la Wii, que implica rellenar un largo perfil, y el aspecto es muy similar al del usuario. Al colocarse frente a la consola, sus rasgos son capturados para crear el avatar. Por otra parte, es compatible con el mando tradicional de esta consola y funcionará sobre cualquier Xbox 360, sin que sea necesario adquirir nuevos modelos para poder usarlo.

Sony imita a Nintendo

Consciente de que debe innovar rápido, Sony anunció en la misma feria E3 del pasado junio un dispositivo similar en sus prestaciones al mando de la Wii. Se denominará PlayStation Motion. La idea consiste en combinarlo con la webcam que ya comercializaba la compañía (PlayStation Eye) y que ofrece reconocimiento facial y de voz a través de un programa específico.

Por esta razón, el sistema tendrá un modo de funcionamiento interno distinto al visto en la Wii. En la parte superior del mando, una esfera con luces LED en su interior ayudará a identificar la posición del aparato en la cámara. Sony espera lanzarlo al mercado a principios de 2010. La empresa japonesa ya comercializó un antecedente de esta tecnología denominado Eye Toy, con una cámara que se utiliza con la PlayStation 2 y que también reconoce gestos y movimientos, aunque de una forma más básica.


Nintendo lanza una mejora en su mando

Mientras prosperan los proyectos con los que Microsoft y Sony quieren avanzar por el camino abierto por Nintendo, esta última lanzó a finales de julio en el mercado español un adaptador de su mando que proporciona más exactitud y realismo en el traslado del movimiento de los usuarios a los personajes. Se denomina Wii MotionPlus y se conecta en la parte inferior del dispositivo, en el mismo conector que el "Nunchuck" (una expansión para el mando inalámbrico de Wii).

Esta novedad provocará que muchos de los nuevos juegos se diseñen con este adaptador en mente. Algunos ya han salido al mercado, como Grand Slam Tennis, con el que los jugadores pueden emular a grandes figuras de este deporte, o Wii Sports Resorts. Ambos títulos incluyen el Wii MotionPlus por el mismo precio. Sus nuevas posibilidades se han aprovechado en el diseño de otros juegos como el Virtual Tennis 2009, que también prevé su posible uso.


  • Autor: BENYI ARREGOCÉS
  • Fuente.: www.consumer.es

jueves, 13 de agosto de 2009

Kyoto Motor lanza la primera moto eléctrica a precio de gasolina

La Kyoto Edison con baterías de litio sale al mercado con un precio realmente competitivo: 2.299 euros.

Kyoto Motor lanza la primera moto eléctrica a precio de gasolina © Kyoto Motor. Kyoto Electric Vehicles, una empresa española con sede en Granada, acaba de poner a la venta su modelo Kyoto Edison, una motocicleta eléctrica con motor de 8 CV y velocidad punta de 92 km/h, que es capaz de recorrer 120 km con una sola recarga. Se trata de la primera motocicleta 100% eléctrica con baterías de litio cuyo precio de venta es similar o inferior al de las motocicletas de gasolina de 125 cc de prestaciones comparables.

La Kyoto Edison es un scooter biplaza que, por dimensiones, podría encuadrarse en la categoría de maxiscooters, pero por su reducido coste puede competir con los scooters compactos de las grandes marcas. Se trata de un scooter ideal para la ciudad, pero con unas prestaciones que permiten un uso cómodo también en carretera.

Su motor eléctrico funciona sin necesidad de variador ni embrague, por lo que es capaz de transmitir su par de forma instantánea al neumático desde cero revoluciones. Eso confiere a la Edison una aceleración y una capacidad de arrancada en rampa que supera ampliamente a la de muchas de sus competidoras de gasolina de precio superior. Su equipamiento incluye frenos de disco en ambas ruedas y amortiguación hidráulica delantera de gran recorrido.

Si en prestaciones la Edison compite con las scooters de gasolina de gama media, en consumo y emisiones ninguna motocicleta de gasolina resiste la comparación. La Edison es 100% eléctrica, por lo que sus emisiones son literalmente cero. Su motor es completamente silencioso, y al circular con ella se tiene la extraña sensación de estar conduciendo una moto de una película de cienciaficción.

Kyoto Motor lanza la primera moto eléctrica a precio de gasolina © Kyoto Motor. Kyoto Motor lanza la primera moto eléctrica a precio de gasolina © Kyoto Motor. Kyoto Motor lanza la primera moto eléctrica a precio de gasolina © Kyoto Motor.

Su consumo de electricidad es de unos 40 céntimos de euro a los 100 km, entre seis y ocho veces más económico que el de un scooter de gasolina. Pero el ahorro no termina en el consumo de combustible: puesto que el motor eléctrico de la Edison apenas tiene partes móviles y no requiere de sistema de transmisión, la motocicleta no precisa cambios de aceite ni revisiones periódicas, y las averías son muy infrecuentes.

La moto se recarga conectándola a cualquier enchufe doméstico y una recarga completa dura cerca de 5 horas. Sin embargo, las recargas rara vez son completas, ya que las baterías de litio permiten enchufar la moto en cualquier momento, sin esperar a que la batería se descargue del todo.

En palabras de los técnicos de la compañía "al poder cargarse en cualquier circunstancia, la Edison es más parecida a un ordenador portátil que a un teléfono móvil: normalmente está enchufada, y la batería casi siempre está a tope". Las baterías de la Edison soportan hasta 2000 descargas completas, y muchas más si la descarga es parcial. Esto proporciona a las baterías una vida útil de más de 100.000 km.

Kyoto Motor lanza la primera moto eléctrica a precio de gasolina © Kyoto Motor. La Edison puede adquirirse desde 2.299 € con baterías de litio. "Nuestro objetivo", comenta David Contreras, uno de los socios de la empresa, "era poner al alcance del gran público productos que, pese a ser ya una realidad desde el punto de vista técnico, hasta ahora tenían unos precios prohibitivos por razones de índole comercial".

La estrategia de Kyoto se basa en la eliminación de intermediarios entre el fabricante y el comprador: "Vimos que era posible vender motocicletas eléctricas potentes y asequibles si se prescindía de intermediarios que no aportaban ningún valor al cliente. El resultado es una moto ecológica que todo el mundo puede comprar". Los precios finales se benefician también de la ayuda del plan Movele para la adquisición de vehículos eléctricos.

Respecto de la posibilidad de abrir una tienda, Contreras tiene una visión muy personal. "Una tienda a pie de calle es la clase de intermediario que aporta poco valor al producto: sólo sirve de escaparate para que el cliente pueda ver la moto que está pensando comprar. Lo que nosotros hacemos es llevarle la moto al cliente a la puerta de su casa, no sólo para que la vea, sino para que se suba en ella y la pruebe. Prescindir de locales nos permite ahorrar en costes y reducir el precio final del producto, que es lo que el cliente desea". Para el servicio técnico, Kyoto tiene concertados ya talleres en Madrid y Granada, y pronto tendrá servicio técnico oficial en toda España.

La Kyoto Edison se puede probar ya en Madrid y Granada, y se están programando demostraciones al público en diversas ciudades de España. Las pruebas se hacen gratuitamente a domicilio, pidiendo una cita a través de la página web de la empresa.

(Fuente.: www.dailymotos.com)

La economía de Padre de Familia


Peter Griffin es el último de una larga lista de padres televisivos estereotipados: corto de entendederas, grosero, envidioso, impulsivo, con tendencia a la bebida y que vive constantemente en el pasado. Sería fácil ignorar cualquier cosa que este hombre pudiera enseñarnos sobre el dinero o sencillamente cualquier cosa que se precie. Pero quizá sería demasiado simplista pensar de esta manera. Después de todo, fueron los “expertos” financieros más sofisticados y zalameros los que nos mantuvieron en vilo mientras la economía se estaba derrumbando sin que lo supiéramos. A la luz de este fracaso, quizá la charla directa y sincera de un verdadero padre americano es lo que realmente necesitan nuestros bolsillos; pero eso sí, siempre con el lema “haz lo contrario a lo que haga él”.

Compra basada en el valor

Peter: Espero que esto no sea un timo como la máquina para desayunar que compré.

(En ese momento Peter recuerda cuando estaba en su cocina activando la máquina para desayunar. Una bola rueda activando una serie de dispositivos que acaba en un globo atado a una cuerda atada a una pistola. La cuerda aprieta el gatillo y dispara a Peter en un brazo.)

Peter: ¡Ahhh! ¿Para qué sirve tanto chisme? ¡Lo único que hace es dispararte, no te prepara el desayuno!

El dinero es escaso durante una recesión, y muchos de nosotros empeoramos el problema gastando lo poco que tenemos en productos malos o innecesarios. El camino a la recuperación comienza aquí. Tanto si un comercial charlatán se ceba contigo como si no puedes calmar los antojos, es hora de que establezcas una nueva política: no compres nada que no necesites. Comprar algo sólo porque lo ves en una tienda y “es bonito” puede sonar ridículo pero puede convertirse en una pequeña depresión cuando llegue el extracto de tu tarjeta de crédito. Disciplínate y analiza cada compra más allá de las necesidades básicas. Busca reseñas de consumidores realizadas por personas que han usado los productos que te interesan; así podrás aprender de sus desengaños y no de los tuyos.

Peter: Te doy 40$ por ese ataúd.
Dueño de la tienda: Señor, su precio son 1.000$.
Peter: Te doy 2.000$.
Dueño de la tienda: Señor, eso es el doble de lo que cuesta.
Peter: 60$.
Brian (al dueño de la tienda): No sabe regatear.

Pero ¿qué pasa si hay algo que realmente necesitas, como un coche nuevo? En situaciones como estas, la clave es la negociación. No llegarás muy lejos usando una estrategia tan estúpida como la de Peter. Para ahorrar hasta el último dólar del precio de compra final, necesitarás armarte de toda la información relevante antes de llegar al concesionario. La pegatina con el precio no es suficiente. Para conseguir un auténtico descuento, debes saber el precio de factura, que es lo que paga el distribuidor a Ford o a Chevrolet por el coche. El espacio de negociación se encontrará entre el precio de la pegatina y el precio de factura. (También ayuda decirle al comercial al principio de la negociación que eres consciente del precio de factura y de lo que significa).

Uso responsable del crédito

(En un puesto de limonada)

Niña: Pero señor, necesito dinero de verdad, no puedo aceptar tarjetas.
Peter: ¿Ah, sí? ¿Qué estás vendiendo? ¿María, caballo, costo, metadona, coca, chocolate, polvo, crack? ¿EN MI CALLE? ¡DE ESO NADA!

La mayoría de la gente no intentaría comprar limonada a una niña con tarjeta de crédito, pero el ejemplo no se aleja demasiado de la realidad (como en los Starbucks o las cafeterías). Hoy en día, las tarjetas de crédito se usan más que nunca, y un estudio de 2008 reveló que tendemos a gastar más cuando pagamos con tarjeta que con dinero suelto. Según un reciente informe de LiveScience.com, los investigadores concluyeron que “las formas de pago menos transparentes, como las tarjetas de crédito, se suelen tratar como si fuera dinero de juguete y por tanto éste se gasta con mucha más facilidad.

[Peter ha comprado una versión erótica de un video de terapia matrimonial]

Lois: ¿49,95 dólares? ¿Estás seguro de que podemos permitirnoslo?
Peter: Lois, nuestra relación no se puede medir en tetas y pesetas… digo, céntimos y peras… en dinero.

[sale corriendo]

Además de hacer que gastes más, las tarjetas de crédito también te facilitan comprar cosas por impulso. Aunque no es nuestra labor juzgar la sabiduría de comprar un vídeo para adultos, es algo de lo que todo consumidor responsable debe ser consciente. Cualquiera que pretenda hacer un uso inteligente de su tarjeta de crédito debería tomar algunas medidas para limitar estas tendencias, como llevar tarjeta solo cuando sea necesario o rebajar los límites de las tarjetas. Resumiendo, usa sólo tarjeta en caso de emergencia o cuando de verdad tenga sentido.

Competitividad

Brian: Admítelo, Peter. Eres muy competitivo con todo
Peter: No soy tan competitivo. De hecho, soy el menos competitivo. Así que gano yo.

Curiosamente, este es uno de los aspectos de la gestión económica en los que Peter lo hace bien. Las economías prósperas disfrazan sus defectos mostrando sus ingresos y beneficios fáciles. A veces es suficiente hacerse notar para conservar tu estatus ante los ojos de los jefes o los clientes. Sin embargo, esto no es más que una manta de seguridad que se destapa durante la recesión. Debido a la reducción de costes y análisis de gastos nunca antes vista por parte de negocios y consumidores, la prosperidad continuada exige que superes a los demás competidores. Tanto si ofreces un producto superior como si consigues más objetivos en cada día de trabajo, la clave es que vean que lo estás haciendo mejor que los que te rodean.

Planes de jubilación (más aplicable a la economía americana que a la española… de momento)

“Peter: Mi padre trabajó en esa fábrica durante 60 años. Eso es casi 80 años.”

A pesar del baile de números de Peter, sesenta años es lo que suele trabajar una persona de media en toda su vida. Desgraciadamente, muchos nosotros no le damos a la jubilación la prioridad que se merece. Cada vez más, la gente no tiene dinero suficiente como para poder jubilarse a los 65, la que se consideraba la edad normal para la jubilación. Esto se debe a tres razones (o a una combinación de ambas: una mala planificación, una mala gestión o una empresa inadecuada. En cualquier caso y ahora más que nunca, la gente debe ser más proactiva a la hora de preparar su jubilación, y tener conciencia de que una mala decisión financiera hoy puede resultar en una falta de libertad financiera en el futuro.

“Peter: El plan es tan perfecto que es retrasado.”

Si quieres ahorrar para tu jubilación, en vez de desear haberlo hecho, deberías tener lo que Peter tiene, un plan. Empieza analizando tus gastos y poniéndote metas. Toma en consideración cuántos años tienes, cuándo te quieres jubilar, cuánto ganas al año y cuánto ahorras. Establece un plan realista que puedas seguir. Puede que necesites empezar con poco, y cuando empieces a ser más ambicioso con tus ahorros, aprenderás a cambiar tus hábitos de consumo. Lo fundamental es tener al menos un plan; reúne una base de ahorros y monitoriza y controla tu progreso, porque no se jubilan por accidente con una autosuficiencia económica.

Experto financiero

Brian: Peter, te has leído la letra pequeña de este préstamo?
Peter: Uhm, si por “leer” te refieres a “imaginarse a una tía desnuda”, sí, lo he hecho.

Todas las familias deberían tener a alguien de confianza para tratar los documentos legales y financieros. Una persona a la que acudir para comprar una casa o un coche, para invertir o hacer cualquier cosa que suponga un mínimo riesgo. Claramente, Peter no es esa persona. Pero su simpleza nos ilustra la importancia del escepticismo sano. Nunca se debe asumir que la otra parte de una transacción busca lo mejor para ti, porque normalmente no lo hacen. La consolidación de la deuda o la reestructuración son buenos ejemplos. Es difícil resistirse al atractivo de un pago mensual bajo, pero pregúntate a ti mismo: ¿Suena demasiado bien para ser verdad? Si la pregunta es sí, entonces estás en lo cierto. Consolidación de la deuda “rápida y fácil” significa que realizarás pagos durante más tiempo y por tanto pagarás más al final que si realizaras los pagos corrientes. Siempre investiga las implicaciones de comprometerse a un acuerdo que “suena irresistible” y (aquí viene la parte importante) está listo y disponible para cualquiera en cualquier circunstancia financiera.

Peter: No cojo cupones de pollos gigantes, no después de la última vez.

A todo el mundo le gusta un descuento, y la búsqueda de ofertas es clave para el ingenio financiero. Dicho esto, los compradores experimentados saben que muchos supuestos “descuentos” y “rebajas” no lo son. Por ejemplo, hace tiempo que se critica a los supermercados por anunciar ofertas tipo “3 por 20$”, cuando 20 dólares es el precio habitual por comprar esos tres productos. Otras tiendas afirman que normalmente venden algo por un precio determinado, pero que ahora lo están vendiendo a un precio más bajo (aunque sigue siendo alto) por un tiempo limitado. La investigación de muestra habitualmente que el producto nunca se vendió por el precio “original”, y por lo tanto la “oferta es ilusoria. Otros cupones requieren que compres más de lo que querías eliminando así el ahorro. La única forma de saber si una oferta vale la pena es comparar precios y asegurarse del precio “original” real del producto en cuestión.

Reducir costes innecesarios

Peter: Vamos, chicos. Voy a comprar la comida más cara que haya.
Peter (al altavoz de un restaurante): Sí, quería 6.000 fajitas de pollo, por favor.
Altavoz: ¿Cómo ha dicho?
Peter: 6.000 fajitas de pollo.
Brian: Y una salchicha McBiscuit, por favor.

La mayoría de las familias sólo incluyen los supermercados cuando establecen el presupuesto para comida. Así se podrían dejar fuera gastos importantes como en las máquinas expendedoras, en cafés, en snacks, y sí, en comida rápida. Es típico advertir sobre este tipo de gastos, pero a veces lo típico tiene razón. Darte una palmadita en la espalda porque “sólo” has gastado 150 dólares a la semana en el supermercado para alimentar a tu familia sería engañarte a ti mismo sobre el verdadero gasto en este aspecto. Y aunque asumimos que el típico lector no pedirá miles de fajitas, muchos de nosotros podríamos pararnos más a analizar y restringir nuestros gastos en comida de fuera.

Independencia económica

Peter: Hey, ¿alguien tiene un cuarto de dólar?
Bill Gates: ¿Qué es un cuarto de dólar?

Una de las racionalizaciones más habituales para no ahorrar o invertir es: “no gano suficiente dinero”. Ciertamente, el razonamiento continúa con que cualquier cantidad ridícula que puedas apartar en una semana no llegará a nada. Pero así se ignora la verdadera cuestión del asunto, sobre todo si eres joven. Lo importante no es tanto que puedas empezar ahorrando 500 dólares a la semana (aunque no haría daño), sino que empieces. Haya o no recesión, la mayoría de la gente ve aumentar sus ingresos a lo largo de su carrera hasta la jubilación. Poco a poco podrás ahorrar cada vez más. ¿Pero es posible que ahorres más una vez que lo tienes si no empiezas ya con el hábito de ahorrar? Los ahorros deberían ir paralelos a los ingresos, en vez de posponerlos hasta que los ingresos percibidos sean lo bastante altos como para apartar una cantidad para los ahorros.

Peter: Chicos, se acabaron nuestros problemas económicos; ya cobramos oficialmente el paro. Vamos, ayudadme a dejar la chatarra por el jardín.

No hagas caso del enfoque de Peter Griffin para resolver tus “problemas económicos”. En cambio, adopta la mentalidad de empezar ahorrar e invertir cualesquiera que sean los recursos que poseas. La única excepción es si estás en deuda, en cuyo caso, sáldala primero. Un programa de inversión ahorro coherente y bien planeado debería minimizar tus necesidad de depender de los demás (amigos, familia, o el Tío Sam) en momentos de apuros económicos.

sábado, 8 de agosto de 2009

Pique entre una Transalp y una Mobilette

El corto dirigido por Marco Cohen nos presenta una original historia muy alejada de los habituales videos de motos.


¿Tiene sentido picar a una Honda Transalp si vas a los mandos de una Mobilette? El peculiar protagonista de esta historia, ataviado con una indumentaria muy poco motera, no tiene duda alguna, sí lo tiene.

Por cierto ¿quién crees que gana el pique?

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