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martes, 20 de octubre de 2009

Madoff, empitonado y contra la pared, en la visión de un artista chino sobre la crisis

EL EX PRESIDENTE DE NASDAQ APARECE CON CUERNOS DE DIABLO

  • El autor refleja 'las complicadas relaciones entre el hombre y el capital'
  • El pedo del toro simboliza 'lo mucho de fétido que acumulaba el capitalismo'

Shanghái.- 'Lo que vemos no siempre es verdad'. Así de antojadizo es el título de la escena que, desafiando las leyes físicas de gases y gravedad, se despliega sobre estas líneas: un toro-metáfora de Wall Street que, propulsado por una colosal flatulencia, se eleva en el aire y se lleva por delante a un Bernard Madoff con cuernos de diablo.

El reponsable del mayor fraude en la historia financiera estadounidense, empitonado por la embestida de una indigestión mal gestionada en el sector de las subprimes. Si lo gráfico de la escultura no permite sacar conclusiones ya de por sí, su autor, el artista chino Chen Wenling, desentraña su propósito para elmundo.es.

"Con la escultura, reflejo las complicadas relaciones entre el ser humano y el capital tal y como se presenta en el sistema económico de libre mercado, en el capitalismo al estilo americano", señala Chen desde su estudio en Dashanzi, el distrito artístico de Pekín conocido como 798 por el número de la antigua factoría donde se asienta.

"En este momento, en el que todos nos vemos afectados por una gran crisis financiera, quería expresar características básicas de esta sociedad como la publicidad masiva, los subproductos financieros supuestamente brillantes y la ironía en la vida del gran estafador Madoff", explica Chen. "Todos ellos contribuyen a crear una imagen irrealista y falsa que yo quiero trasladar a la escultura".

Repitamos, por tanto: 'Lo que vemos no siempre es verdad', dice el título. "Madoff fue en su día la estrella de Wall Street. Pero también ha sido la personificación de la crisis financiera", explica el autor. "La escultura es una llamada de atención al ser humano de que el fraude y la avaricia van a generar grandes catástrofes financieras".

Críticas al materialismo


Chen Wenling, de 40 años, está considerado uno de los escultores más prometedores en la vanguardia artística de China. Nacido en Fujian, una provincia del centro-este del país, lleva paseando sus esculturas por todo el mundo desde 1991.

En sus últimas creaciones, se ha centrado en la confusión que germina en una generación, la que crecía en los 90, que lo tiene (casi) todo, al menos en lo material. Hasta ahora, la traducción plástica y estética de este estado mental lo había hecho través de la figura del cerdo, un animal tan popular en los platos y en la simbología de la cultura china que casi se puede considerar el rey en el Olimpo de los doce animales zodiacales.

El cerdo "expresa la avaricia, la expansión de la era consumista, donde los deseos materialistas sobreabundan", explica Chen. Pero tras sus críticas a la sociedad que sigue a las reformas económicas de China, 2008 supuso un giro en el foco de atención del escultor. La crisis demostró, según desprende su obra, lo mucho de fétido que acumulaba el capitalismo.

Y para representar esta crisis (o su explosión, en forma de gas desatado), cambió al cerdo por el toro. "Un pedo explosivo", dice Chen, "es humor negro, es ironía, pero es también una metáfora sobre el uso de tu propia lanza para pegarte en el escudo". Algo así como el harakiri que se ha practicado el sistema financiero.

¿Y Madoff como diablo? "Esto es simplemente una coincidencia, pero tiene su gracia", explica Chen. "Al principio, los cuernos eran simplemente porque a Madoff se lo conocía como el hombre-toro de Wall Street", ese ejecutivo que reparte optimismo y logra jugosos retornos (aunque en su caso, como ya hizo Ponzi hace décadas, pagaba beneficios con la entrada de capital de nuevos inversores).

"Después", sigue Chen, "escuché de un extranjero que en Occidente los cuernos de toro representan al diablo". Y se le antojó adecuado. Porque su muestra, dice, no pretende ser un pie de foto, o la leyenda de la ilustración de la crisis financiera. "Es una advertencia pura, destilada, con la esperanza de que lleve a reflexionar al espectador sobre un evento de dimensiones mundiales".

La burbuja del arte chino

El de Chen se ha calificado como un arte hiperrealista, contemporáneo y actual como un periódico, y muy masticado. "Combinando lo elegante y lo vulgar, simplificando el contenido, quiero poner el elitismo del arte junto a la vulgaridad. No soy partidario del arte que complica lo simple para buscar el misticismo deliberado", afirma el escultor.

Porque si se habla de avaricia y oportunismo, los artistas chinos deberían estar entre los primeros en darse por aludidos. La crisis ha contribuido a pinchar esa otra burbuja en el panorama del arte contemporáneo chino, excesivamente sobrevalorado para muchos.

Docenas de galerías que habían prosperado al abrigo del realismo cínico de los Yue Minjun, la multimillonaria estrella del arte chino, o incluso de las redundantes reinterpretaciones pop de los iconos comunistas, se han visto obligadas a cerrar.

Para Chen, no hay mal que por bien no venga. Como en el refrán chino más repetido estos días, 'Fengxian Yuji Yugong Cun' (riesgo y oportunidad coexisten). El escultor vaticina que la crisis va a permitir remodelar la estructura del arte contemporáneo de su país, ya que los artistas podrán "reflexionar con calma y profundidad".

"Este largo periodo de invierno es bueno para afilar el cuchillo en otras disciplinas y estudios, para tener más recursos cuando llegue la próxima primavera", afirma Chen.

Un cuento que se pueden aplicar, según el artista, más de un responsable de política macroeconómica: "La crisis nos ha revelado que es más importante tener reservas de energía que de divisas", afirma sobre la situación de su país. "Las reservas de divisas son como un vaso de cerveza lleno de espuma".

Autor: Aritz Parra

Fuente.:http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/10/16/economia/1255699269.html

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